Julia Roberts
La embajadora
Si la belleza con alma es por esencia indefinible, Julia Roberts podría ser su perfecta encarnación, la primera en la que pensaríamos, su más evidente embajadora.
Los comités de sabios, reunidos para redactar los diccionarios de referencia, podrían simplemente imprimir su nombre como primera entrada de "feminidad". También podrían imprimirlo en la entrada "sonrisa", añadiendo simplemente: véase Julia Roberts. También en la entrada de "realización".
Uno por uno, ella ha encarnado a todas las mujeres en los diferentes papeles que ha interpretado. ¿Cuál es el punto en común de una trayectoria tan atípica? La sinceridad. El compromiso. La libertad de elección, el rechazo a una carrera prediseñada. Una manera única de abrazar todos los papeles.
"La vie est belle": y ¿quién sino que esta personalidad luminosa podía transformar esta promesa, la libertad para ser una misma y para escoger su propia vida, en una declaración de felicidad?