En su fórmula un fantástico avance tecnológico: el Jetfine™, elaborado mediante un proceso de trituración único, que permite obtener polvos más finos.
Resultado, unos polvos con una finura excepcional y una suavidad incomparable.
Para una sensación de confort inmediato y la máxima suavidad, los Laboratorios Lancôme han asociado derivados de aminoácidos y aceites sedosos. Y para suavizar todavía más y facilitar la aplicación, aceites que se deslizan, que permiten que el polvo "se deslice sobre la piel" como una caricia.